sábado, 18 de abril de 2015

APENAS 12 MINUTOS

Apenas doce minutos ha dedicado Rajoy a los empresarios de la región de Murcia. Doce minutos en los que, no obstante, el presidente de CROEM, José María Albarracín ha tenido tiempo de exigirle que apruebe el PHN al que se comprometió el PP para mantener el pujante sector agrolimentario murciano. Un PHN que, sin embargo, Rajoy no ha mencionado en el mitin preelectoral que posteriormente ha  protagonizado en el pabellón Cagigal de Murcia de apoyo a los candidatos Ballesta y Sánchez. Sí se ha referido al corredor ferroviario del mediterráneo que también ha exigido CROEM y que Rajoy ha calificado como "incuestionable e irrenunciable" aunque, según los planes de su propio ministerio de Fomento, la doble vía de ancho internacional acaba en Monforte del Cid pero hasta Murcia discurre por una única vía con lo que los trenes de mercancías tendrán que compartir vía con los de pasajeros. Una chapuza.

Rajoy, que se comprometió en octubre con los empresarios murcianos a recibirles en Moncloa, diríamos que ha cubierto el expediente recibiéndoles aprisa y corriendo en una sala del centro de autonomía personal que Fundown tiene en Cabezo de Torres donde el presidente de la Nación, curiosamente, sí que ha tenido media hora larga para recorrerlo y echarse fotos. En definitiva: una reunión exprés de Albarracín y Rajoy de la que han sido testigos Pedro Antonio Sánchez, Ramón Luis Valcárcel y José Ballesta.

Los empresarios de la región de Murcia, tras cinco meses esperando cita para ir a Moncloa, merecían  algo más que 12 minutos de Rajoy. Igual por eso el candidato Pedro Antonio Sánchez, durante su intervención en el acto preelectoral, ha repetido varias veces la frase "queda mucho por hacer" aunque para ser rigurosos  habría que decir que tras 20 años de gobierno del PP queda TODO lo realmente importante por hacer en la región de Murcia. 20 años después Murcia, por ejemplo, sigue pidiendo agua y nuevos trasvases y sigue exigiendo un tren decente con Madrid y no el tren de la bruja que padecemos ahora por no hablar de un modelo productivo que no ha cambiado. Seguimos igual. Sin apenas industria que permita que se eleven los sueldos y se firmen contratos laborales de calidad.

Sánchez va a necesitar algo más que selfies con Rajoy y un nutrido albúm de fotos con ministros para conseguir el voto de unos murcianos hartos de ser los últimos, los olvidados, los ignorados y que, según los sondeos, han dejado de creer en las promesas del PP. Además no le ayuda que a Valcárcel, como ha sucedido hoy en contra de lo anunciado, le dé por subir al atril a arengar a los de su partido a las pocas horas de haber amenazado a varios de ellos con frases del tipo: "los que la han hecho lo van a pagar, los de dentro y fuera" sin importarle lo mucho que durante años han trabajdo por el PP y por él.



Por lo visto Valcárcel sigue siendo el que manda en el PP y Sánchez el que acata. Veáse la lista autonómica de la que, como era previsible, ha excluido a los consejeros Juan Carlos Ruiz y José Gabriel Ruiz así como al presidente Alberto Garre que, todo hay que decirlo, está brindado al candidato los logros políticos de los que ahora presume como la Ley de Transparencia o la creación de empleo.

Ya lo dijo Garre: "yo no lo necesito, otros sí". Será por eso que se la tienen jurada. Garre, a diferencia de otros, está demostrando ser un caballero y un verdadero hombre de honor que, en menos de un año y pese a las zancadillas que ha sufrido desde su propio partido por por eso mismo, se ha ganado el cariño de muchos murcianos que, como ocurrió recientemente en la calle Trapería, no dudaron en aplaudirle de manera espontánea al verle pasar. Pocos políticos pueden presumir  hoy de algo así en España.

Pero como dice Mariano ¡¡¡Viva el vino. Y los chuches!!!!


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